TU RITMO VITAL

¿Qué es el ritmo vital?

Llamo tu ritmo vital a realizar tareas y actividades en sintonía con tus niveles naturales de energía disfrutando de calma y una sana vitalidad.

Suena sencillo pero teniendo en cuenta que nuestros niveles de energía cambian constantemente y que vivimos sobre estimulados y abstraídos en multitud de tareas, resulta, que la mayor parte del tiempo somos inconscientes del gasto de energía.

Vivir acorde a nuestro ritmo vital se convierte en una habilidad que necesita cultivarse.

Reconocer nuestros patrones de ritmo vital es la habilidad esencial para poder planificar nuestras tareas de forma realista y para poder gestionar con éxito nuestras vivencias.

Porque cuando organizamos nuestros días en consonancia a nuestro ritmo vital podemos evitar caer en la procrastinación, la pereza y la distracción.

Además, la primera maravillosa consecuencia de comprender nuestros patrones de energía es que alivia la ansiedad que supone esforzarnos sin medida cuando nos vemos obligados a vivir de espaldas a nuestro ritmo vital.

«El ritmo vital es la habilidad esencial para organizarnos con éxito, poder crear nuevos hábitos, alcanzar tus propósitos y desarrollar tu potencial«.

EL RITMO VITAL Y LA CALMA

Se necesita calma para vivir acorde a nuestro ritmo vital, orientarnos instintivamente y saber qué es esencial y prioritario en cada momento y qué vivencias podemos o no gestionar.

Lo habitual en nuestra sociedad, sin embargo, es vivir alterados.

¿QUÉ HACER CUANDO FALTA LA CALMA ?

Necesitamos planificar con antelación estos momentos con actividades adecuadas para sintonizar con nuestro ritmo vital.

¿Te pasa que te planificas pero no consigues realizar las actividades que te propones?

🟠 Conocer las características de nuestras energías y sintonizar con un ritmo vital es la base para hacer planes de forma realista.
🟠 No basta con organizarse y tener voluntad, las tareas, los nuevos hábitos y propósitos solo se pueden realizar con la energía adecuada.
🟠 Asegurarnos un nivel de energía mínimo es esencial para una feliz gestión de tareas, actividades y situaciones complicadas.

¿De qué depende el ritmo vital?

  • Los niveles de energía de nuestro ritmo vital dependen primero, de nuestra vitalidad.
    Una sana vitalidad es lo que nos permite tener la energía adecuada para ser protagonistas de nuestros días, para decidir y actuar con propósito.
  • El ritmo vital también depende del ritmo circadiano personal enlazado a la luz natural, que nos indica cuándo nuestro organismo está activo con la energía alta y cuándo se ralentiza.
  • A estos dos puntos, mantener una sana vitalidad y armonía con nuestro ritmo circadiano queda añadir que depende de un mínimo conocimiento sobre como funciona nuestro cerebro.

¿Por qué me distraigo o acabo postergando las tareas planificadas?

A menudo «queremos pero no podemos», la consecuencia es que entramos en ansiedad o caemos en distracciones y postergamos lo esencial.

¿Por qué? De las numerosas razones, la habitual es una equivocada organización diaria: nos exigimos un esfuerzo mental, físico, emocional o espiritual que no podemos realizar, sencillamente, porque la energía que tenemos en ese momento es inadecuada.

Cuando nos organizamos acorde a nuestro ritmo vital podemos acceder con menos esfuerzo a los estados de consciencia extraordinarios pero habituales: concentración y alerta por ejemplo.

Los tres pilares del ritmo vital:

  1. LOS NIVELES DE ENERGÍA

Los niveles bajos y altos de energía tienen características completamente diferentes que nos permiten, dificultan o impiden realizar actividades y gestionar situaciones complicadas.

  1. EL RITMO NATURAL Y PERSONAL DE NUESTRA ENERGÍA

Conocer este ritmo, que varía dependiendo del día, la semana, la época del año… es la clave para poder disfrutar más todos los momentos del día, incluyendo los de baja y alta energía.

  1. CUIDAR DE NUESTRA ENERGÍA Y VITALIDAD.

Necesitamos sentirnos motivados para disfrutar una vibrante vitalidad, para asumir esfuerzos mentales, físicos y emocionales pero también aprender a regular nuestra energía y llegar en calma al momento de dormir y poder descansar profundamente.

Organizarnos al compás de nuestro ritmo vital nos asegura realizar nuestra actividades en el momento en que tenemos la energía adecuada.

Retrato de Carolina del Prado para tu ritmo vital

Hola soy Carolina del Prado

Estoy convencida que vivir al compás de nuestro ritmo vital es la base para lograr nuestros propósitos.

Como cineasta, gestora de proyectos y emprendedora digital, compruebo cada día que realizar las actividades con la adecuada energía es la base de la eficacia y de días tranquilos.

TU RITMO VITAL te ayuda a que las actividades de tus planes personales y profesionales protagonicen tus días sin dejarte el aliento por el camino, reduciendo las distracciones y llenándote de vitalidad. 

¿REALMENTE NECESITAS CONOCER TU RITMO VITAL?

Conocer tu ritmo vital te ayuda si: a pesar de que te organizas no consigues realizar tus planes ni avanzar con tu proyecto.
Conocer tu ritmo vital te ayuda cuando sabes lo que quieres: te has propuesto adoptar o cambiar hábitos o sencillamente priorizar tus necesidades y mantener la calma pero vuelves a caer en las tentaciones, los viejos hábitos, te alteras y acabas los días con frustración.
Conocer tu ritmo vital significa coger las riendas de tus días, o por lo menos reconocer el tipo de energía del momento, reducir las expectativas y entender tus reacciones.

La alegría es que todos los niveles de energía son válidos, importantes e ideales para un tipo de actividad.

EN RESUMEN, CUANDO VIVES ACORDE A TU RITMO VITAL:

  • Ahorras esfuerzo y cuentas con más energía para lo importante. 
  • Disfrutas más todos los momentos del día.
  • Reduces la frustración y sientes la alegría de ganar calma en tu vida.

¿Te apuntas a conocer el tuyo?

Vente, para empezar recibes gratis las herramientas básicas de organización de tus días:

Carolina del Prado

TU RITMO VITAL es una habilidad para organizarte en sintonía con tus energías. No es la solución a problemas de desgaste de vitalidad o energía, en cuyo caso, no sustituye la consulta a los profesionales de cada área, o una prescripción médica.